sábado, 2 de mayo de 2009

Las marcas del decir: el deseo y la comunicación


“Dentro de nosotros existe algo que no tiene nombre y eso es lo que realmente somos”

José Saramago, Ensayos sobre la ceguera



“Dios está en los detalles”

A.Warbug






Los furcios o errores verbales involuntarios que muchos cometemos, tienen algún significado, la psicología de lo inconsciente dice que en realidad no son errores sino que son razones inconscientes reveledas con sinceridad, son “ventanas hacia el patio de nuestra mente” que de forma consciente nunca expresaríamos.
Un lapsus tiene siempre algo de inquietante, interrumpe la monotonía de un discurso, o la información que se pretendía transmitir mostrando algo nuevo que no estaba en “los papeles”: es una respuesta que nos fuerza a hacernos preguntas. En el verdadero lapsus una palabra en lugar de otra no es un «juego de palabras», es una formulación paradójica que nos interroga , nos convierte en emisores cuestionados.¿Qué es lo incómodo en el lapsus?: en principio es algo producido por alguien que no puede reconocerse como su autor, pero lo definitivo es que introduce una sospecha en el uso comunicativo del lenguaje: el lapsus indica que en el dispositivo racional del discurso anida algo que le es extraño: El sujeto del deseo, se filtra, se cuela y un goce –late ahí- ignorado. El psicoanálisis asegura que en realidad el lapsus linguae, los chistes y anécdotas que uno puede tener cuando habla muchas veces consisten en el afloramiento de lo reprimido, es más, que es el superyó el que ha mantenido en el inconsciente el deseo o la mentira reprimida, y que en situaciones de especial tensión, estrés y cuando bajan “nuestras defensas” producen el lapsus o el fallido como una liberación.

¿Dónde termina lo intencional y empieza “ el se me escapó” o “lo dije sin querer”? Quizás un lapsus o un chiste exprese mejor lo que queremos decir que lo que nosotros creemos ...sin contar que a veces el lenguaje nos hace decir lo que no queremos decir, porque uno habla y es hablado –aprisionado- por una red de textos previos, de intenciones ajenas adheridas a las palabras propias.
Lacan entiende por sujeto del enunciado lo que está dicho, como algo ya fabricado, ya producido, en cambio el sujeto de la enunciación estaría relacionado con la idea de la producción y no de lo producido, él va a señalar que en ese proceso incosciente sabemos lo que decimos pero no sabemos “como lo decimos” En ese sentido “somos hablados por el lenguaje”
Por eso dirá que el “yo” es como una cebolla:
pura cáscara, no tiene hueso, cáscara armada de muchas identificaciones y prejuicios, de imágenes perdidas en el laberinto del deseo, pero nosotros nos creemos autosuficientes, creemos tener una identidad congruente, y además nos presentamos como siendo propietarios de nuestros pensamientos.

Este fenómeno aparece ilustrado en los clips publicitarios que les comparto, después de verlos, los invito a reflexionar sobre estas preguntas:
¿Desde esta mirada psiconanalítica como podemos entrenarnos para ser eficaces analistas de la comunicación?
¿Para qué nos puede servir estar atentos y comportarnos como cazadores/as de indicios en el lenguaje?

10 comentarios:

Sonia Alejandra dijo...

Que buena esta idea del yo como una cebolla.. pura cáscara. ¿No hablamos de eso durante una de las clases pasadas?
Otra cosa muy interesante es estode creernos dueños de nuestros pensamientos... Es bastante conflictivo notar que estamos irremediablemente atravesados por determinaciones externas (materiales) y que nuestra forma de pensar conlleva una cárcel,un límite que posibilita (valga la contradicción):el lenguaje.
Creo que una comunicación es eficaz cuando logra descubrir y por ende interpelar ese "algo" reprimido... Al menos estoes lo que determina que un mensaje publicitario sea o no exitoso.
Nosé qué piensan ustedes..

Lisandro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lisandro dijo...

Un chiste de Rep decía hace un tiempo: "El mundo era gris hasta q llego el álbum Blanco de los Beatles y lo lleno de color". Obviamente detrás del color venían los espejitos de colores.
Dos grandes liberaciones, la femenina y la generacional, ambas de los 60', pueden servir como ejemplo para profundizar la cuestión del lenguaje, el objeto y el deseo.
Si las mujeres iban a salir de la casa, generar ingresos y ocupar más roles también se visibilizaban como potenciales, re-potencializadas consumidoras. Lo mismo con los jóvenes, una juventud de 30 años requería signos identitario para todo el mundo.
Señalar entonces que el campo de la liberación del discurso, el acercamiento de una generación a quitar el tabú de cierto objeto (por ejemplo la sexualidad o la autoridad paterno-filial), o por lo menos a liberarlo de ciertos mandamus represivos, fue una conquista emancipadora. Pero una mirada profunda debe dar cuenta que a veces los relatos de esa liberación, el lenguaje de una generación y su propia aprehensión como generación, revelan como el deseo es más manipulable y rastrero que lo que el discurso dice de si-mismo. Las feminas han ganado terreno en todos los ámbitos de la vida social y a pesar de retrocesos la lucha por relaciones de género más igualitarias se sostiene. La juventud es una etapa de la vida legitimada. Pero tras el relato de la victoria, de la liberación del sujeto individual y colectivo, hay también un transfondo del deseo llenado por el consumo. Las dos propagandas hacen referencia a esto: una joven (¡¡¡divina!!!) que sufre un lapsus; y un chamuyo de boliche que da cuenta de un fallido, que revela el fallido.
Un análisis de este tipo es genérico, y requiere decenas de precisiones, matizaciones y sobre todo laburo de casos (casuística a la Freud o a la Ford). Pero la teoría lacaniana, la que sospecha del discurso, ayuda a pensar que detrás del relato, del discurso, del lenguaje, corre algo un poco más rastrero que es el deseo.

DareMo Shiranai dijo...

coincido con ustedes, es un poco chocante cuando lees el texto y te dicen que vos no sos realmente dueño de lo que decis, que detras de tus palabras hay algo que vos sos pero no controlas.
y coincido con vos lisandro que esas liberaciones fueron tanto una liberacion como una condena, en cuanto el sistema integro ese quiebre , vio la oportunidad de que esos nuevos agentes se conviertan en consumidores, y un poco eso esta en las publicidades no? suponemos que estan creadas a partir de estas teorias psicologicas pero todo lo que pretenden es vendernos sus productos.
Laura

Antonela dijo...

Coincido con mis compañeros.
Esto que Abel plantea de cómo podemos entrenarnos para ser buenos analistas de la comunicación creo que se trata de ser concientes ante todo de que esto existe y tenerlo presente, siempre. Que paradoja, en el momento en que sabemos, somos concientes, que no somos dueños monopólicos de nuestros pensamientos, entendemos que en los demás mensajes existen abanicos de significados. Es una bola de nieves saber que la objetividad de nuestro análisis, como profesionales, no va a tomar el mismo rumbo por que está, previamente, guiada por el inconciente. Creo que no solo en los actos fallidos se expresa todo lo que tenemos dentro sino, también en nuestra vida toda.

Carla dijo...

Entrenarnos para ser buenos analistas de la comunicación implica aceptar que en realidad tanto yo como el otro, que me reconoce y a quien reconozco, somos un discurso, nos construimos en un discurso, en una carta de presentación… “un yo como cebolla” lleno de capas (es cierto Sonia, ya lo hablamos en semanas anteriores), ¿hasta que punto decimos la verdad? Y justamente de eso se trata. Muchas veces ignoramos estar mintiendo y muchas otras somos concientes de ello, y cuando nos damos cuenta de que lo que dijimos fue una pavada que no estaba en nuestra mente decirlo (¿o si?) el “se me escapó” o “lo dije sin querer” son recursos letales para no quedar en ridículo.
Lo que ocurre en las publicidades es que ambos personajes se encontraron con su propio deseo e hicieron conciente lo inconciente.

Gonzalo dijo...

Teniendo en cuenta que Lacan expresó que todos somos psicóticos o neuróticos, es impresionante lo del yo como una cebolla... Comparto con mis compañeros, y agrego un dato al chiste de Rep que dijo Lisandro, el album blanco de los beatles salió en 1968, un año antes a Hendrix le prohibieron una tapa de su primer LP porque eran todas chicas desnudas... ¡¡¡¡¡que genialidad de estos muchachos de Liverpool que llenaron de color al mundo e hicieron un cambio generacional con una tapa blanca!!!!
Lo que pasa en las publicidades es un caso típico de algo que, o bien sea por verguenza (como vimos las clase pasada) o bien por rapidez (como en la publicidad, de acabar de conocer a alguien, y obvio que en ese momento no vas a expresar impulsivamente lo que te pasa cuando ves a esa chica porque quedas re desubicado ¿no?)les pasa a todos. No obstante, aun en este momento que estoy escribiendo estas palabras me pregunto ¿cómo puede hacerse una interpretación de lo "reprimido"? ¿cuándo y cómo puede interpelarse a uno mismo o a otra persona sobre este tema? Me imagino que habrá que trabajar mucho para lograr responder esas preguntas... y que demás está decir no es nada fácil...

Noelia dijo...

A mí me quedaron ciertas dudas sobre el cómo se puede acceder a este sujeto "oculto" detrás de la muralla del lenguaje. Si bien coincido con mis compañeros en que hay que saber que este Yo está ahí, medio agazapado, no sé bien si hay alguna manera efectiva de hacerlo salir, porque el lenguaje es paradójico, oculta y muestra, y al mismo tiempo sólo tenemos el lenguaje para poner en discurso de manera más eficaz, no sé si está bien clara la salida a este "encierro". Y también da un poco de miedo esto de pensar que cualquier "error" puede ser "lapsus", ¿Cómo distinguir un error-error de un error-lapsus-que-delata-el-deseo?" La seguimos en clase.

damian dijo...

hola gente! Bueno, la verdad que me estoy quedando corto por no haber tenido a Lacan en mis manos... Pero de todos modos me parece que esta bueno disparar ideas sobre como podemos ser mejores analistas comunicacionales. Yo creo que primero, como dice Carla, tenemos que entender que sin ese "discurso", no terminamos de ser, porque es lo que nos hace unicos (o no...).
Es duro aceptarlo, pero estoy de acuerdo de que el lenguaje nos supera... el lenguaje es violento y por eso "se nos escapan cosas". Son cosas que estan guardadas, reprimidas, pero por que no decirlas? Creo que en este punto volvemos a anteriores discusiones: no sera asi solo porque esta sociedad y cultura occidentales en las que vivimos plantean esos lapsos como algo no deseado? Podemos manejar realmente al lenguaje? Yo creo que no, y menos todavia en un sistema en el cual esa herramienta tiene funciones especificas destinadas a acentuar diferencias. De ahi su violencia explicita y de ahi nuestro panico por usarlo "mal".
Ultimas preguntas para dejar picando: Podremos dejar de asociarlo con "lo alto"? Podemos acercarlo mas a los instintos?

Abel Vera Hidalgo dijo...

Sonia: como estás! acuerdo con vos cuando decís que una comunicación eficaz es la que logra interpelar “ese algo” , la dimensión inconsciente del sujeto, y máxime en la publicidad
Cabe agregar que además de “descentrarnos” esta faceta de nuestro ser, nuestra mente inconsciente también es creativo

Lisandro muy interesante tu comment , el analista es un cazador de indicios, ahora el deseo también es un espacio de constitución de la subjetividad para Lacan, recordemos como mencionamos en clase el cambio que produce su mirada en la Psicología: Del Yo pienso al Yo deseo.

Laura:) las publicidades están diseñadas síiiiii para vendernos muuuuuchaaaas cosas...
Recordemos el slogan del chicle del momento:” Masticas, disfrutás, tirás, …” todo un símbolo de una sociedad de consumo que confunde el bienestar- con el “bientener”
Entren a este link y después me cuentan sus impresiones:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=68474&titular=la-historia-de-las-cos

Antonela: gracias por tu comentario, ¿Adonde va entonces la objetividad de nuestro análisis como comunicadores si nos gobierna el insconsciente? Recordemos este dixit de Lacán: Pienso donde no soy, soy donde no pienso

Carla :) yo también pienso que en estos chicos de las publicidades que compartimos apareció lo que Lacan señala como “sujeto del deseo” aomándose por la ventana de esos lapsus … Y lo que mencionás como “capas” Lacan lo define como “el enchapado del sujeto” capas de identificaciones imaginarias que van conformando nuestra subjetividad: Reza el texto de un personaje de un spot televisivo que vende cerveza:….”!!!Saquen esta música!! , (Provócame de Chayanne )… esta música, la escucha mi tía! ¿Que somos mí tía?” … Sí pibe vos sos tu tía! :)

Gonzalo muy interesantes tus reflexiones y preguntas, recuerdo un comentario de Heidegger decía "el lenguaje es la casa del ser", y Lacan parafraséndolo : "el lenguaje es la caza del ser…"

Noelia :) vos lo decís bien, el tema del lenguaje para el psicoanálisis Lacaniano es paradójico, el inconsciente es factor de descentramiento del sujeto y también factor de productividad

Damián: muchas gracias por comentar, ¿Como va ese viaje? ¿Como está Londres?
Para Lacán nuestra mente inconsciente está estructurada como un lenguaje, partiendo de esa base cuando decimos lo “alto” vs “ lo instintivo” estamos tributando a la tradición moderna (cartesiana) que dividía mente-cuerpo- razón- pasión etc, por eso el psicoanálisis nace como una crítica de la psicología de la conciencia y produce una herida narcisista a nuestra mente de occidentales….¿Ustedes que opinan?