viernes, 17 de abril de 2009

El rostro: Un camino del encuentro


La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica
Jorge Luis Borges
.
En el texto de Finkielkraut “ La Sabiduría del Amor” se plantea el problema de “aparecer en el mundo” para otros.
La existencia específicamente humana comienza con el reconocimiento de nosotros mismos por parte de otro ser humano. Sin intersubjetividad, sin sociedad no hay humanidad.

¿Cómo se nos aparece la humanidad del otro? Una idea central en Emmanuel Levinas es que la relación con el otro nunca puede definirse o fijarse definitivamente, y en esa huída impuesta, hay un compromiso que no es ni tan siquiera voluntario, sino solo aceptado.
Lo más elemental de la ética es la postura frente a un rostro.
No es la cara en sí ni una parte del cuerpo. El rostro surge por el “flash” o la fascinación. De manera que el rostro es la metáfora que utiliza Levinas para designar al otro. Y es una metáfora interesante, porque está tomando, aunque no sea la cara, algo que tiene que ver con lo corpóreo, con una afectividad que no excluye a la razón. Para Levinas, el encuentro con el otro, el abandonarse en el otro, tiene algo de sagrado. "Cabe leer muchas cosas en un rostro. La piel, su color, su textura, es una mina de informaciones, pues siempre dice más cosas de las que desearía confesar su portador. Con un poco de entrenamiento, de la observación de un rostro puede deducirse toda una biografía" señala Finkielnkraut en
la Humanidad Perdida (Siglo XXI 1998)
Nuestro rostro nos ancla a una identidad, al tiempo que muestra nuestra indefensión y deja al descubierto recóndito secretos .Las marcas de la vida se acumulan en el rostro.¿Quiénes somos? Pues bien: somos aquello que hacemos de nosotros mismos, pero en buena medida también lo que los demás deciden ponemos como rótulo, nos guste o no. Este es el poder de la mirada del prójimo, tan inevitable como inmanejable. Cuando el otro nos mira, nos descubre en nuestro rostro, nos petrifica en imagen, y poco podemos hacer para evitar que nos someta al arbitrio de su perspectiva. Nos convierte en objeto al mirarnos.
Sabemos que el rostro nos revela; pero también que puede ser silenciado, disimulado con señales que oculten lo que no deseamos que sea visto.
Recordaba que el origen de la palabra “persona” remite a la palabra “máscara”: Mientras miramos esta publicidad les comparto estas preguntas para que las pensemos juntos:
¿Cómo nos producimos para exponernos en el mundo? Pensemos en nuestras máscaras cotidianas: cosméticos, maquillaje, poses, gestos…
¿Te pasó alguna vez que viste una foto que te sacaste en una situación que considerabas alegre y cuando viste tu rostro aparecías con el ceño fruncido? ¿Qué sentiste?
¿Y qué sucedería si nos despojamos de toda máscara? ¿Podemos hacer eso? ¿Somos capaces de conocernos como realmente somos? Podemos pensar en alguna acción humana que no implique el uso de máscaras? La pretendida ausencia de todo disfraz, ¿no será en sí misma una careta?
¿Somos aquello que nuestras máscaras ocultan o también lo que las máscaras que elegimos colocarnos expresan?

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto de que la palabra "persona" sea sinónimo en el origen de "máscara" me recuerda a Goffman, que cuando define cómo interactúan los seres humanos en lo cotidiano y cómo se crean "selfs" para ocultar lo que no se quiere mostrar. Un profesor, por ejemplo, se espera que muestre una voz monocorde, una postura neutra, una neutralidad con la que uno ya está familiarizado desde muy pequeño. Este tipo de máscaras no nos muestran cómo es la persona en realidad, sino que muestran lo que se espera socialmente de ese sujeto social.
Cambiando de tema: ¡Muy interesante el blog!

NOELIA GONZALEZ.

DareMo Shiranai dijo...

hay una pelicula muy interesante sobre gente que se hace cirugia estetica casi compulsivamente, es de kim ki duk, se llama "tiempo" (http://www.imdb.com/title/tt0497986/) esta buena para ver que pasa con la identidad cuando cambia la imagen.
esta buena la publicidad, pero al ser una marca de cosmeticos que lo que hace en definitiva es "ocultar" el "rostro natural", es casi lo mismo que lo que estaria criticando, el uso del photoshop y cosas un poco mas extremas para cambiar la apariencia.
Coincido con Noelia, que las mascaras son tambien producto de una imposicion social
Laura

Anita . dijo...

Dejo otra frase hoy que estoy escueta, es de Clarice Linspector:

"Elegir la propia máscara es el primer gesto voluntario humano. Y es solitario"

La segunda parte, con tu post Abel, lo ponemos en cuestión.

Saludos =)

damian dijo...

hola muchachada...De todas las preguntas que dejo abel la que mas me choco fue: ¿Somos capaces de conocernos como realmente somos? La verdad que me parece que eso es lo mas dificil de conseguir, porque no se trata solo de conocer, sino de aceptar, que es todavia mas complicado no?
Creo que podemos conocernos, pero como ya hablamos no se trata de acumular informacion sobre nosotros mismos, sino que lo dificil es mirarnos desde afuera y ver como "actuamos", en todo el sentido de la palabra...
se puede lograr eso? sirve prestar atencion a como actuan los demas o eso nos genera mas prejuicios?
Creo que todas las vueltas que le damos al asunto de la imagen es porque lo que esta de fondo es ese "existir" que estamos analizando... Nos urge saber por que, para que, si sirve o no...
Una ultima: respecto a mascaras y a querer conocerse, recomiendo la peli "Ojos bien cerrados", de Kubrick. Buena mirada sobre las apariencias de las que hablaron en los posts

carla dijo...

En cada ámbito de nuestra vida somos actores, nos construimos máscaras y desempeñamos roles. La vida es una obra de teatro, cada uno elige jugar su propio juego, utilizar sus cartas según su conveniencia para ser lo que se quiera ser. Somos hijos, amigos, padres, nietos, empleados, jefes, hermanos, amantes, novios…y en cada uno de esos seres nos disfrazamos a gusto, nos delineamos un ser ideal, un ser distinto al resto. Porque existimos, somos, se es todo el tiempo no podemos evadirnos de nuestras máscaras, porque aunque no tengamos ninguna máscara y simplemente seamos aún así tendríamos un disfraz, el disfraz que los otros nos otorgan…como dice Levinas: “bajo la mirada del otro, soy esto o aquello y no tengo dominio sobre esta realidad petrificada”.

Emilio dijo...

Buenas tardes: la cuestión del rostro es muy interesante y definitoria. A mi particularmente me remite a Verón, en relación al proceso de constitución de la capa metonímica de la producción de sentido. La mirada y los comportamientos del rostro son desicivas desde el nacimiento (el llanto reenvia determinados comportamientos: enfermedad, hambre, frio, sueño, etc.) El reconocimiento del otro y el eje mediador e incontrolable de la mirada en el "cara a cara" también son ejemplos de lo importante de pensar la subjetividad en relación a la construcción y reconocimientos de máscaras. Allí donde la voluntad es propia, en mis propios gestos, se construye la inebitable existencia

Oksana dijo...

No me imagino ninguna situación en la cual no use un disfraz o una careta. Incluso pensándome en un lugar y un momento que a mi considerar es el más sencillo y despojado de toda "frivolidad" (sentada a la orilla de un río mirando el horizonte) creo que por el sólo hecho de concientizarme a mi misma que estoy haciendo la nada, pensando en la nada y conmigo misma, esoty de alguna manera predeterminando ese momento. Creo que por más que no quiera voy a "poner cara de..." o me voy a forzar a "pensar en...".
Pero no lo veo de una manera negativa, no creo que usar maquillaje signifique ocultar el rostro natural, se puede interpretar este acto a la inversa: el maquillaje puede realzar ciertos rasgos por nosotras elegidos. Quizás estemos a gusto con alguna parte y connotamos eso, lo mostramos orgullosas. Y además ¿qué es lo natural? Porque con el criterio de la naturalidad como bandera ¿no deberíamos caminar todos desnudos por ahí? Porque en realidad ese es nuestro estado natural más puro más despojado de lo no natural ¿o no? Somos lo que hacemos con nosotros mismos y no podemos dejar de hacer, en ningún momento. Pero también somos lo que los demás "hacen de nosotros". Según situaciones y lugares adoptamos diferentes maquillajes, diferentes máscaras. Somos "estudiosos" en la facultad, somos "aplicados" en el trabajo, "amorosos" con la familia, "sexies" con las personas amadas y "rigurosos" si somos jefes. Y para serlo adoptamos gestos, expresiones, máscaras, maquillajes o como cada uno quiera llamarlos. Y hablando de las imposiciones sociales estoy de acuerdo con las chicas, que se nos imponen modelos sociales a seguir y está en nosotros adoptarlos o negarlos y derribarlos, pero también creo que nosotros mismos nos ponemos máscaras que nos ayudan a enfrentar situaciones, a movernos y alcanzar beneficios u objetivos buscados. Somos lo que hacemos y somos lo que queremos ser para el otro. Siempre hay un otro frente al cual hay un deseo de alcanzar "el ideal" en sus ojos, para verme yo realizar mi deseo de verme en el estado más perfecto.
Gracias, Oksana!

Anónimo dijo...

A mi también me hizo acordar al texto de Goofman que recuerda Noelia, todo este tema de las mascaras y las miradas. Lamentablemente tengo una postura tomada hace algunos años, la cual es que a la gente le entras por los ojos, sea para lo que sea, en el amor, como para algun laburo (no en vano te hacen adjuntar una foto en un CV) o para todo... Ojala, o no depende de como lo mire y de que tema estemos hablando, pero algun día la vida me demuestre lo contrario... Con esto mas o menos resumo mi opinión del tema... de ahi todo el tema de la producción para salir, y dependiendo del lugar donde sea, como me quiera o no ver... Me parece que todos siempre queremos ser "algo" que intentamos ser...
Gonzalo

Sonia Alejandra dijo...

El texto de Finkelkraut es muy interesante, sobre todo por esto de "convertirnos en objeto bajo la mirada del otro". Recuerdo nuestra primera clase, cuando al jugar al "me imagino" nos vimos obligados a soportar no una, sino muchas miradas de otros que no sólo nos miraban, sino que en ese acto de mirar estaban obligados a exteriorizar lo primero que se les venía a la mente.
Yo creo que las máscaras -que acá están relacionadas en cuanto a su significado con una acepción negativa, como si eso "ocultara" una "verdadera" forma de ser- son parte de nosotros mismos. Incluso frente a nosotros mismos utilizamos máscaras. No las veo como algo negativo o como algo "escondedor": las máscaras SOMOS nosotros al relacionarnos con otro. No es nuestro ser adecuándose a la situación social, somos nosotros siendo plenamente en esa situación social. No creo que haya un "yo" apartado, oculto bajo esas máscaras. Sin esas máscaras no hay otra cosa...Intenten quitarse las máscaras un minuto: estarían extrañándose de su propia existencia. A fuerza de sonar medio mal del bochín, les pregunto: ¿nunca nadie se miró al espejo y se VIO, efectivamente, sintiendose ajeno a eso que estaba viendo? Pero ya no ajeno a la imagen... Ajeno también al propio pensamiento... A decir "esto soy yo".

Cortando con la parrafada inspiradora, quiero decirle a Gonzalo que no creo que todo entre por los ojos. Es cierto, la IMAGEN tiene un fuerte peso, pero hay un "algo" (espíritu, ser, alma??? rostro?) que le da fuerza o que desmiente esa imagen, y no está en las palabras que uno puede llegar a decir, no. Está en la imagen misma: si yo camino erguido, o encorvado, si miro a los ojos o miro al piso, para ponerlo en términos simples y que se entienda.

En fin, para terminar: hoy quiero llevar algo de Liniers que me hizo acordar a eso que está cuando apagamos la luz y ya no hay nada más que SER.
Un beso a todos!

Anónimo dijo...

Hola a todos!
La verdad es bastante escalofriante ver asi de golpe y tan rápido el cambio de la mujer de la publicidad.
Creo que ahí se muestran los cánones de belleza impuestos por esta sociedad moderna en la que vivimos.. es decir, no da poner la foto de la mina con la cara lavada, no? quién compraría el producto?
Con respecto a eso creo que todos debemos hacernos cargo de la contribución que hacemos para que este ideal de belleza se mantenga, me parece que, por ejemplo, nos sorprenderíamos si la foto de la publicidad hubiera sido la de la cara de la mujer sin maquillaje ni photoshop, tal vez hasta la criticaríamos.
Por otra parte coincido con las chicas, también yo me acordé de Goffman y creo que todos usamos distintas máscaras para distintas situaciones, al tratar con diferentes personas, en ámbitos bien diferenciados. Somos los mismo actuando de modos distintos, mostrando algunas cosas en alguna ocación y otras en otras. Como dijo Damian actuamos, pero no veo ese actuar como un acto deformador de "nuestro verdadero ser", ni como un artilugio para esconder lo que realmente somos. Entiendo el hecho de ser "actores" en el sentido que somos capaces de adecuarnos a distintas situaciones sin dejar de ser nosotros mismos. Otra cosa es ponerse una careta y ser "otra persona", pero creo que eso es otro tema..
Saludos a todos!
Pilar

Abel Vera Hidalgo dijo...

Noelia bienvenida:) muy bien lo que traés de Goffman, es un autor muy importante para estudiar los patrones de comunicación interpersonal, ahora ¿Qué pasaría con estas problemáticas del "ser para otros", la subjetividad y la ética a través de las mediaciones tecnológicas? ¿Podemos pensar en una “tele-ética”?
¿Qué cosas deberíamos tener en cuenta?

Laura: gracias por comentar! Muy bueno Kim Ki duk , es un director muy interesante la peli: “Primavera, Verano, Otoño ….” Es muy interesante para explorar el tema del pensamiento oriental, la que vos mencionás no la ví pero ya me la apunto, el fenómeno que aparece en la película seguramente habla de una patología actual de la gente que compulsivamente se somete a cirugía estéticas, y quedan estiradas con “cara de velocidad”, se le llama “efecto fotoshop” y su nombre científico es dismorfofobia
¿Qué motivos llevan a una persona a adoptar ese tipo de conductas autodestructivas?

Anita: que frase interesante, me quedé pensando, ¿Será que siempre elegimos voluntariamente las máscaras?

Damián ¡ Que capo Kubric y Ojos bien cerrados me parece una gran película che, la voy a volver a mirar para ver como la incluímos en próximas cursadas, respecto al tema de autoconocernos, creo que lo que está bueno a veces “pedir prestada” la mirada de otros, muchas veces “no vemos que no vemos”

Carla: muy interesante tu comentario y me resuena a una frase de Shakespeare sobre los personajes y roles que jugamos en nuestra vida

Emilio y Gonza gracias por comentar!
Interesante lo de Verón y el asunto de la mirada como factor constituyente del sentido
Y Gonzalo, ¿Como sería eso de la postura tomada? ¿Estaría mal cuidar nuestra imagen? ¿Esa creencia te resulta generativa? ¿En que dominios pensás que es válida?

Pilar, Oksana y Sonia bienvenidas al blog! Muy buenos comentarios che!
Sonia muy bien por la conexión que hiciste con el ejercicio del “me imagino” que jugamos el primer día
¿Existiría algún lugar de nuestra subjetividad que no podamos “maquillar”? Les repregunto ¿Podemos pensarnos sin máscaras?
Para que pensemos juntos les comparto la frase de Baudrillard: “los seres humanos nunca estamos desnudos, la voz y la mirada son ya atavíos” ¿Que resonancias les deja esto?

DareMo Shiranai dijo...

a mi me suena a que nosotros no somos algo estable que nunca cambia y usamos mascaras, sino que somos algo dinamico que va cambiando dependiendo del tiempo y la situacion, mas que adoptar poses nos "adaptamos" a la situacion que nos rodea, nos afecta tanto como nosotros afectamos al entorno, como algo solidario. somos mas bien seres mutables y esas mascaras somos nosotros

laura

Anónimo dijo...

"Los cobardes son los que se cobijan bajo las normas" Sartre

¿Cómo hago para no ser cobarde? Las normas estan dichas de ante mano en el mundo, hay un modelo hegemonico que legitimamos absolutamente todos en cada momento. Hoy me levante tome mates con mediaslunas y dije: "El lunes empiezo la dieta" hoy legitime que el modelo estetico es el de pesar 40 kilos, pero me gustan mas las medialunas... ehhh pero las normas dicen que ser delgado es ser lindo... entonces ¿Soy cobarde? ahhh entonces soy Cobarde y gorda.

ahhh quiero ser yo misma mas a alla de lo que piense el otro de mi, mas allá de lo que las normas digan. Pero, ¿Cómo puedo lograr eso? y si desaparecerían todas las personas del mundo y me quedo sola ¿así sería yo en esencia? Creo que estoy lejos de resolver la "duda existencial" Entonces, ¿Me quedo con la angustia y la pesadez de SER?

Saludos
Fiorella

Antonela dijo...

Hola Gente, este video me llamó mucho la atención. Siempre esta clase de ediciones me interesan, también para darme cuenta como la sociedad toda, más allá de nosotros que gracias a la facu podemos analizar y pensar ciertas cosas, hay personas que no contemplan esta clase de modificaciones que se le hace a la imagen de las modelos y piensan que existen personas hermosas y felices detrás de las publicidades. Esto creo que a veces enferma un poco la cabeza de la gente, que quiere llegar a ser algo que en realidad no existe. Sería como querer crear una mascara diferente a la que ya poseen. Les paso otro videito para que vean.
http://www.youtube.com/watch?v=dfataIAzIdw

Abel Vera Hidalgo dijo...

Laura:gracias por tu comment:) Si pensamos el ser como algo dinámico y mutable, ¿Entonces que es lo que queda que nos permite consolidar nuestra identidad? ¿Qué habría de invariante en nosotros? tu reflexión nos pone de cara a otro postulado del sujeto, el Constructivismo, que pronto trabajeremos :)
Antonela y Fiorella bienvenidas !

Fiorella: Que frase la de Sartre:)Pero hay que animarse a elegir, se necesita coraje para eso
Creo que siguiendo esta línea de pensamiento,es muy nutritivo interrogarse, como vos lo hacés en el comentario, sobre las decisiones de nuestra vida
Antonela: que buen video, muy revelador, ¿Podemos distinguir los rostros de lás "máscaras" en el reino del botox y del fotoshop? ¿Qué piensan ustedes?