viernes, 26 de septiembre de 2008

Mirándonos en el espejo de los cuentos




















"El mito es el sueño colectivo y el sueño es el mito personal"
Joseph Campbell



El hombre es un animal que cuenta cuentos, y además se los cree.
Somos seres narrativos, Entretejemos con la magia de las palabras las historias que, al igual que Sherezade, nos permitan postergar la muerte. Es posible que los relatos de la gente común, los de la gente corriente, pueda ser considerados como parientes pobres de la narraciones literarias. Sin embargo, para Freud tuvieron una importancia decisiva. Freud, en sus inicios como médico neurólogo, se interesó por el tratamiento de mujeres que tenían graves afecciones somáticas. Estas mujeres comenzaron a decirle: por favor, paren, déjenos hablar, déjenos contar nuestras historias, y escúchenos. Y Freud accedió. Y consintió como aquél que decide abrir un libro y permite que llegue hasta él lo que el libro ofrece, a través de las historias, los sueños, las pasiones, las preguntas, las anécdotas, las alegrías y el dolor . Por eso el inconsciente descubierto por Freud es un acontecimiento del lenguaje, que está hecho de historias anudadas a cuerpos.
El mismo Freud en 1895 se ve sorprendido por el carácter literario de sus historiales clínicos, “He practicado al principio, como otros neurólogos, el diagnóstico local y las reacciones eléctricas, y a mí mismo me causa singular impresión el comprobar que mis historiales clínicos carecen, por decirlo así, del severo sello científico, y presentan más bien un aspecto literario".
Es notoria la cantidad de referencias a la literatura, en la obra de Freud: Edipo Rey, Hamlet, cuentos de Hoffman, Dostoyevski, Goethe, … Que se reduplican con J. Lacan y se amplían: Antígona de Sófocles, las obras de Joyce, de Poe.
En su libro Psicoanálisis del cuento de hadas, Bruno Bettelheim nos dice: “ Todo cuento puede ser un espejo mágico que refleja algunos aspectos de nuestro mundo interno. Este puede parecer un estanque tranquilo y profundo que a simple vista refleja tan sólo nuestra propia imagen, pero detrás de ella podemos descubrir las tensiones internas de nuestro espíritu, es decir, sus aspectos más ocultos y el modo en que logramos la paz con nosotros mismos y con el mundo"
Los cuentos nos abren un camino a la imaginación creadora, a la emocionalidad, al encuentro con los valores humanos.
Narrar es ante todo un acto de comunicación.
Los relatos míticos, las novelas nos gustan porque en ellas suceden cosas de ficción, alucinantes y fantásticas como las que pasan en ese otro tiempo, en esa otra escena, a la que Freud llamó inconsciente. Y es porque ahí vive el alma de los cuentos que animan nuestros cuerpos y nuestras vidas.
Algunas historias que me a mí me inspiraron en formato de cine: el Laberinto del Fauno, La trilogía del Señor de los Anillos, la saga de Star Wars, El Rey Arturo, Matrix ¿Y vos cual rescatás? ¿Cuáles cuentos te marcaron? ¿Cuáles amaste u odiaste? ¿Cuáles de esas historias resuenan todavía en vos? ¿Cuáles pintaron mejor tus cualidades y tus sombras?

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Comunicación masiva, libertad y conciencia









"Nuestro más profundo temor no es el de ser inadecuados. Nuestro mas profundo temor es el de ser poderosos más allá de toda medida. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad , lo que más nos asusta"
Nelson Mandela



Abordamos en el programa el pensamiento de Freud sobre las masas, el va a plantear algunos problemas todavía no resueltos por las Ciencias Sociales.
¿Hasta donde el hombre quiere ser libre?
La libertad es un presupuesto heredado de la Modernidad, según el cual, todos los hombres quieren ser libres, la idea de que cada individuo quiere vivir para sí mismo.
Y en él se va a basar toda la teoría democrática.
Freud, como maestro de la sospecha, nos muestra que desde el psicoanálisis ese pensamiento encuentra su límite y entra en crisis.
¿Qué pasa desde el punto de vista democrático cuando la gente quiere ser esclava?
¿Qué pasa cuando la gente decide depender y tener líderes autoritarios?,¿ Y cuando decide no decidir?. Freud llamará a eso deseo de alienación: desear estar alienado.
En el año 1967, un profesor de historia de un instituto de Palo Alto (California) quedó sorprendido frente a la pregunta de uno de sus alumnos: ¿Cómo era posible que el pueblo alemán alegara ignorancia ante la barbarie nazi y el Holocausto? Lo único que se le ocurrió al docente fue realizar un experimento social en el colegio: bajo un sistema de dura disciplina y modificando ciertos factores de relaciones sociales los hizo interactuar y, como consecuencia, creó un movimiento que se llamó The Third Wave. Poco a poco, los estudiantes cambiaron sus conductas y se volvieron más violentos y agresivos contra quienes no pertenecían al grupo. Inspirado en este hecho real, el director alemán Dennis Gansel realizó La Ola (enero 2000) una película de ficción muy reveladora donde se recrea esta historia.
Nosotros tenemos en nuestro país motivos para reflexionar sobre este tema:
¿De donde salieron los militares golpistas del 76? ¿Eran “hijos de la clase media”
como decían algunos?
Recuerdo unas palabras de Nicolás Casullo comentando en una clase sobre el imaginario argentino de ciertos sectores que apoyaron la llegada de la dictadura: “…frente a la crisis la gente decía: si no hay alguien que sepa, que venga alguien que pueda…”
Mientras vemos este spot, que está en portugués e igual se entiende claramente, los invito a que pensemos juntos:
¿Que nos pasó como sociedad para ser gobernados por dictaduras?
¿Qué es lo que lleva a las personas a apoyar sistemas autoritarios hasta el punto de ejercer la violencia en su nombre? ¿Qué puede hacer que la gente resigne su libertad?
¿Qué pasa con nuestras creencias? ¿Cuál es el rol de los medios de comunicación en esos procesos sociales?




viernes, 19 de septiembre de 2008

La palabra que transforma


Un adjetivo o un verbo suelen contener más energía que un átomo de uranio, y eso se sabe sólo cuando estallan.
Tomas Eloy Martínez







Al hablar cada vez que en el antiguo pueblo arameo debía tomarse una decisión que involucraba a la sociedad, se llamaba a un Consejo.Luego de conversar y analizar profundamente la cuestión que los convocaba, el cónclave se clausuraba con una frase, pronunciada a forma de cierre y recordatorio:

“avarah kahdabara”

La traducción más literal sería: “Genero lo que digo” o “Al hablar, transformo” esta frase encerraba la manifiesta intención de recordar a los presentes que todo lo allí dicho, tenía el fin de transformar la realidad, de hacer que las cosas ocurran, en el cautiverio de los arameos, los magos persas tomaron esta frase y la convirtieron en la palabra que todavía hoy se utiliza como cábala para un acto de magia.
Abracadabra desde entonces, resume el colosal poder transformador de nuestras palabras.

El psicoanálisis trabaja también con la palabra y su función creadora, su función poética.
Es un pensamiento límite, porque se refiere de una manera directa al mundo de la sensibilidad.
En una sesión clínica las palabras no son usadas como representación, no representan ninguna cosa, no está trayendo una historia, ni está representando algo que pasó, o que esté localizado en algún lugar. En psicoanálisis las palabras están más asociadas con la producción de imágenes, no es importante lo que estén representando, sino lo que producen, el efecto que causan.

Lacan señala en "Función y campo de la palabra en psicoanálisis."
“ …Que la palabra es un medio para ser reconocido, quiere hacer creer algo y exige reconocimiento. la palabra tiene una función creadora, y es ella la que hace surgir la cosa misma, el concepto". A ella denomina palabra plena.
En cambio entiende como palabra vacía, aquella que carece de afecto.En la palabra vacía, ... "el sujeto parece hablar en vacío de alguien, que, aunque se le pareciese hasta la confusión, nunca se unirá a él en la asunción de su deseo"... Ahí el hablante no es dueño de su habla. Es más bien "hablado" por una palabra de la que no es dueño, y que lo constituye en sujeto alienado, dividido. Que en realidad no sabe lo que dice cuando lo dice. Que dice otra cosa de lo que quiere decir. Que dice mucho más de lo que piensa decir, sin saberlo.
Por eso los psicoanalistas dirán que en cada sesión emergen palabras únicas e irrepetibles, como algo artístico.
Desde la mirada psicoanalítica hay un salto espistemológico en la manera de entender la comunicación, porque pensar las palabras en función de lo que producen no es la lógica de la ciencia, tiene que ver más con la lógica del arte, con lo poético.
Heidegeer decía que el lenguaje es lo primero que designa lo existente, que la poesía es la leyenda del desocultamiento del ser: "Poesía, propiamente dicho, no es nunca meramente un modo
más elevado del habla cotidiana. Al contrario, es más bien el hablar cotidiano un poema olvidado y agotado por el desgaste y del cual apenas ya se deja oír invocación alguna. "
Recordemos el cuento de Cortázar: Carta a una señorita en París, el del hombre que vomitaba conejitos. Pensemos en esta persona que se estremece, que siente algo dentro de sí. Aquella presión en el estómago y en el pecho, forcejeando con la garganta y finalmente como resultado un velloncito blanco, tibio y tembloroso. Una vida delicada, querible.
Esos son los productos del arte, Todos los conejitos del mundo pueden morir, también pueden morir sus autores intelectuales, pero los conejitos de Cortázar, esas criaturas de ojitos rosados seguirán vivos mientras alguien los siga leyendo y evocando.
¿Cuanto espacio le das en tu vida a la poesía? ¿ Recordás esas palabras que transforman impactando en tu ser? La poesía puede expandirse también a ciertas prosas, a las evanescentes letras de algunas canciones, a los diálogos en una buena película, donde la observaste últimamente?




jueves, 11 de septiembre de 2008

Hablamos y somos hablados








Cuando sólo me preparo para lo que debiera sucederme, no me hallo preparado para lo que me sucede. Nunca.
Antonio Porchia



Los patinadas o errores verbales involuntarios que muchos cometemos, tienen algún significado, la psicología de lo inconsciente dice que en realidad no son errores sino que son razones inconscientes reveledas con sinceridad, son “ventanas hacia el patio de nuestra mente” que de forma consciente nunca expresaríamos.
Las explicaciones dadas por el psicoanálisis aseguran que
en realidad el lapsus linguae, los chistes y anécdotas que uno puede tener en su discurso muchas veces consisten en el afloramiento de lo reprimido, es más, que es el superyó el que ha mantenido en el inconsciente el deseo o la mentira reprimida, en situaciones de especial tensión o estrés, cuando llega la fatiga o la relajación se produce el lapsus o el fallido como una liberación.

¿Dónde termina lo intencional y empieza “ el se me escapó” o “lo dije sin querer”? Quizás un lapsus o un chiste exprese mejor lo que queremos decir que lo que nosotros creemos ...sin contar que a veces el lenguaje nos hace decir lo que no queremos decir, porque uno habla y es hablado –aprisionado- por una red de textos previos, de intenciones ajenas adheridas a las palabras propias.
Lacan entiende por sujeto del enunciado lo que se dijo, como algo ya fabricado, ya producido, en cambio el sujeto de la enunciación estaría relacionado con la idea de la producción y no de lo producido, él va a señalar que en ese proceso incosciente sabemos lo que decimos pero no sabemos “como lo decimos” En ese sentido “somos hablados por el lenguaje”
¿A quién pertenece la palabra que usamos para expresarnos si la palabra es por definición repetible y propiedad de todos?.
"Es difícil establecer quién dice qué cuando habla. Tomar la palabra es asumir –en el esfuerzo de producir una significación- la imposibilidad de decirlo todo. Esa imposibilidad es la certeza que el sujeto encuentra en el acto de tomar la palabra. Certeza que no es previa, que no es deducible, que no se funda en ningún saber sino por el contrario, en el punto de desvanecimiento del sujeto en relación al saber. No es certeza de saber sino de falta de saber. La verdad del sujeto puede decirse a medias" dirá Lacan. Con todo esto: ¿Cómo podemos entrenarnos para ser eficaces en nuestra comunicación interpersonal? ¿Qué pasa con los aspectos insconcientes del lenguaje? ¿Como podemos ser competentes para manejarnos con eso?

Existe una disciplina de comunicación para personas que tienen un trabajo con alta exposición en los medios.
Con ella se entrena a periodistas, políticos, funcionarios, directivos de empresas a manejarse efectivamente ante las cámaras, que decir y como decirlo respecto a cada auditorio, comunicación no verbal para la TV, Radio,etc.
Se llama Media Coaching y es una posibilidad laboral para nosotros los comunicadores. Los invito a responder las preguntas que les hice mirando un trailer de la peli
“Yo Presidente”, que es una suerte de documental (¿tragi?) cómico sobre los últimos presidentes que tuvimos, entrevistados en un clima de entrecasa, de distensión, donde aparecen hablando de temas triviales, bueyes perdidos pero entre chiste y anécdotas ustedes podrán escuchar …. ejem



Comunicación, deseo y consumo






El hombre es como el pavo real, muchas plumas y poca carne
En su vida tiene pocos actos y mucho discurso
Se llena de emblemas para paliar la angustia de su finitud
Jacques Lacan


Un día Tántalo convidó a sus amigos los dioses a un gran banquete en su palacio.
Todos los inmortales del Olimpo, comparecieron. No imaginaban las malas intenciones de Tántalo rey de Frigia. Apetitosas y humeantes, las fuentes de vituallas atravesaban el salón en todas direcciones. Criados engalanados colocaban en los platos de los divinos comensales enormes porciones de carne rosada. Al probar el alimento, Los dioses se levantaron indignados, el cuerpo servido en el banquete pertenecía al propio hijo del anfitrión. Homicidio y sacrilegio y le dieron un castigo: Lo confinaron en un infierno, un inmenso lago. Con agua hasta las rodillas, el condenado no puede saciar su eterna sed, pues el líquido le resbala de la boca, rehusándose a humedecerle la garganta. Rodeado de árboles cargados de frutas, no puede aplacar el hambre pues las ramas se le escapan de las manos.
Y así en su condena Tántalo sueña con asados y néctares, dispuestos en una gran mesa preparada sólo para él. Pero nunca los podrá alcanzar por más que se esfuerce.

Les comparto esta historia porque me resuena con la idea psicoanalítica respecto a nuestra relación con el deseo:

En psicoanálisis el deseo es deseo del Otro. Tradicionalmente entendemos que desear es desear una cosa, un objeto, ¿Cuál es el objeto del deseo humano? Para Freud y Lacan : ninguno.
Pero todos nos damos cuenta que deseamos algo! , pero desde la mirada psicoanalítica solo deseamos lo que el Otro desea. No hay relación alguna entre las cosas y la gente, sino que siempre se traduce en una relación entre seres humanos. Lacan va a decir que la gente habla en el fondo para recuperar cosas, para recuperar eso que perdió, el lenguaje está estrechamente relacionado con el deseo: Sentimos que nos falta algo, por lo tanto deseamos, por lo tanto hablamos. El lenguaje nace muy vinculado, pegado, impulsado por el deseo de reemplazar, de recuperar la plenitud perdida, como nunca lo encontramos, entonces seguimos hablando.El deseo, en sí mismo, no tiene objeto, es ciego. Simplemente desea. “No sé lo que quiero, pero lo quiero ya”, dice un tema de Sumo. El que habla es un ser siempre en mayor o menor medida insatisfecho. Mientras miran esta publicidad les pregunto: ¿Estaremos como Tántalo tratando de alcanzar esos frutos y manjares imposibles? En un “lago” del shopping más cercano? O en el “lago” de nuestro living con el control remoto en la mano?¿Qué creen ustedes que nos pasa cuando confundimos bien- estar con bien-tener en una sociedad que codifica el deseo como mercadería para ser consumida.?

viernes, 5 de septiembre de 2008

Ser oportunidad: aparecer para el otro


Sólo se volverá clara tu visión
cuando puedas mirar en tu propio corazón.
Porque quien mira hacia fuera sueña
y quien mira hacia adentro despierta
Carl Jung




Para redondear el tema del existencialismo me interesa destacar la idea del “ser para los demás, la subjetividad nuestra fundada en nuestro espacio relacional” desde un costado bien pragmático:¿Cómo aparecemos frente a los ojos de la gente?¿Cómo somos vistos y reconocidos?

Había una vez un hombre que tenía muchos cerezas en su huerta. Y durante varios otoños puso sus cerezas en bateas de plata afuera de su casa, con un letrero que decía:
-Toma una gratis y que seas bien servido-
Pero lo curioso es que la gente pasaba y nadie tomaba ninguna fruta.
Un otoño el hombre decidió no poner más cerezas en las bateas de plata fuera de su casa, pero escribió un cartel con grandes letras que dejó colgado en su puerta:
"Aquí tenemos las mejores cerezas de la región y se venden más caras que en cualquier otro lado".
Y de esa manera consiguió que los hombres y las mujeres del pueblo se apresuraran a comprar.

Después de leer este relato de Khalil Gibran, ¿Qué resonancias te deja respecto del cuidado de tu estima personal?
¿Cuál es la conversación que tenés sobre vos mismo y de la manera de exponerte para lograr tus objetivos?¿Podés reconocer tus talentos y recursos?
¿Podés reconocer los dones y la manera especial de ser en los demás?
Considero que el mundo es una gran vidriera y para entrar necesitamos ver que se está ofreciendo con creatividad y ganarnos un espacio para mostrarnos de la manera más efectiva.
¿Ahora por qué piensan ustedes que algunos profesionales asocian el perder su credibilidad si hacen publicidad o se muestran por medio del marketing?
Después de ver esta spot español los invito a responder estas preguntas:
¿Deberían gobernar acaso los más lindos, más buenos y más inteligentes como recomendaba Platón? Si existieran esas personas, ¿Serían alabadas o ninguneadas por nosotros?

La muerte: esa compañera inevitable


"No podemos esperar a “estar listos para vivir”. La carácterística más destacada de la vida es su coacción. Siempre es urgente y sin posibilidad de posponer. La vida nos es disparada a quemarropa".
José Ortega y Gasset


¿Dónde estoy? —se pregunta Kierkegaard—; ¿Quién soy? ¿Quién me puso acá sin consultarme?
Vivimos arrojados al mundo, dirán los existencialistas, y reflexionarán también frente al problema de la muerte.
Vivir es una de las cosas menos practicadas, muchas personas solo existen.
Incluso nuestra escolaridad occidental está preparada para evitar enfrentarse al sentido de la vida, en su lugar se aprende geografía, química, matemáticas y así sucesivamente.
A los que necesitamos saber como se ama, que pasó con la muerte de nuestros seres queridos a los que no vimos nunca más, por que sentimos miedo, vale decir cuestiones vitales para una entidad existencial, muchas veces se nos responde con el silencio o nuestras preguntas resultan esquivadas.
Ante la presencia de la muerte la vida de las personas cambia.
La muerte se presenta como un elemento modificador de nuestra existencia, cuando se asume la posibilidad concreta del “no-estar” entonces esa presencia de la muerte, altera, colorea, carga de símbolos potenciando nuestra vida.
Jack Nicholson y Morgan Freeman, protagonizan la comedia dramática “Antes de Partir”. Esa peli es una aventura de emociones, que muestra que nunca es tarde para comenzar a vivir la vida plenamente.
El profesor de filosofía de Carter Chambers (Morgan Freeman), en su primer año de escuela superior, sugirió a sus estudiantes componer una “lista de deseos”, una colección de todas las cosas que ellos querrían hacer, ver y experimentar en sus vidas, antes de morir.
¿Y ustedes se animan a hacer una lista de las cinco cosas que les gustaría tener hechas antes de morir? ¿La hacemos? ¿Qué tal si la armamos al ritmo de la salsa?